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Ejercicio
para comunicarse con si ángel guardián

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Busque un lugar tranquilo, siga las pautas indicadas en mi
información sobre la meditación. Si no las ha recibido o si las
extravió me las puede volver a pedir.
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Prepárese mentalmente para el encuentro, solicite la participación
del ángel en la forma de alguna persona que venga a ayudarle en un
problema. Recuerde que muchas de las personas que aparecen en nuestra
vida en un momento determinado son enviadas por los ángeles para
ayudarnos en ese problema específico.
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Pide a los ángeles que le ayuden a comunicarse con ellos en sueños.
Anote sus sueños, escríbalos y compárelos.
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Esperar sus manifestaciones.
Oración a los Santos Ángeles
Oh, Santos Ángeles de Dios, que
ven a Dios y hacen su Voluntad, interceded por nosotros ante la Santísima
Trinidad y ante María, Reina de los Ángeles.
Gracias por la protección y los
cuidados que nos brindan en la vida. Protegednos también en la hora de
la muerte.
Coros Celestiales, ayudadnos a
dar Gloria a Dios en nuestras vidas. Que podamos conocerle, amarle y
servirle fielmente. Que podamos practicar nuestra Fe y tengamos la
valentía para sostenerla.
Alejad de nosotros todo peligro
físico y espiritual. Proteged nuestras familias, nuestros hogares, y a
nosotros mismos.
Les rogamos su ayuda para hacer
la Voluntad de Dios, aceptar su Voluntad como lo mejor para nosotros y
confiar en su paternal cuidado.
Que
los nueve Coros de Ángeles alaben y glorifiquen a Dios.
Que los Serafines glorifiquen el Amor de Dios.
Que los Querubines glorifiquen la Perfección de Dios.
Que los Tronos glorifiquen la Misericordia de Dios.
Que las Dominaciones glorifiquen la Sabiduría de Dios.
Que los Poderes glorifiquen la Justicia de Dios.
Que las Virtudes glorifiquen la Santidad de Dios.
Que los Principados glorifiquen el Poder de Dios.
Que los Arcángeles glorifiquen la Obra de Dios.
Que los Ángeles glorifiquen el Cuidado Paternal de Dios.
Demos gloria y alabanza a Dios en la Santísima Trinidad.
Alabado sea Dios en sus Ángeles y sus Santos.
Amén.
<<Corona
de San Miguel>>
Un día San Miguel Arcángel
apareció a la devota Sierva de Dios Antonia d'Astonaco. El Arcángel le
dijo a la religiosa que él deseaba ser honrado mediante la recitación
de nueve salutaciones. Estas nueve plegarias corresponden a los nueve
coros de Ángeles. Consiste la Corona de un Padre Nuestro y tres veces
Ave María en honor de cada coro angelical.
<<Promesas de San Miguel>>
A los que practican esta devoción
en su honor, el Arcángel promete grandes bendiciones. Promete enviar un
ángel de cada Coro Angelical para acompañar a los devotos a la hora de
la Santa Comunión. Además, a los que recitaren estas nueve
salutaciones todos los días, les asegura que disfrutarán de su
asistencia continua. Es decir, durante esta vida y también después de
la muerte. Aun más, serán acompañados de todos los Ángeles; y con
todos sus seres queridos, parientes y familiares serán liberados del
Purgatorio.
<<Invocación>>
Oh, Dios, ven en mi ayuda. Apresúrate
Señor a socorrerme.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en un principio,
ahora y siempre, por los siglos de los siglos, Amén.
1.- Por la intercesión de San
Miguel y el Coro Celestial de Los Serafines, que Dios Nuestro Señor
prepare nuestras almas; y así recibir dignamente en nuestros corazones
el fuego de la Caridad Perfecta. Amén. (Padre Nuestro y tres Ave Marías)
2.- Por la intercesión de San
Miguel y el Coro Celestial de los Querubines, que Dios nuestro Señor
nos conceda la gracia de abandonar los caminos del pecado: y seguir el
camino de la Perfección Cristiana. Amén. (Padre Nuestro y tres Ave Marías)
3.- Por la intercesión de San
Miguel y el Coro Celestial de los Tronos, que Dios nuestro Señor
derrame en nuestros corazones el verdadero y sincero espíritu de
humildad. Amén (Padre Nuestro y tres Ave Marías)
4.- Por la intercesión de San
Miguel y el Coro Celestial de Dominaciones, que Dios Nuestro Señor nos
conceda la gracia de controlar nuestros sentidos, y así dominar
nuestras pasiones. Amén (Padre Nuestro y tres Ave Marías)
5.- Por la intercesión de San
Miguel y el Coro Celestial de Potestades, que Dios Nuestro Señor
proteja nuestras almas contra las asechanzas del demonio, Amén. (Padre
Nuestro y tres Ave Marías)
6.- Por la intercesión de San
Miguel y el Coro Celestial de las Virtudes, que Dios Nuestro Señor nos
conserve de todo mal y no nos deje caer en la tentación, Amén. (Padre
Nuestro y tres Ave Marías)
7.- Por la intercesión de San
Miguel y el Coro Celestial de Los Principados, que Dios Nuestro Señor
se digne llenar nuestras almas con el verdadero espíritu de obediencia.
Amén (Padre Nuestro y tres Ave Marías)
8.- Por la intercesión de San
Miguel y el Coro Celestial de los Arcángeles, que Dios Nuestro Señor
nos conceda la gracia de la perseverancia final en la Fe, y en las
buenas obras; y así nos lleve a la Gloria del Paraíso, Amén. (Padre
Nuestro y tres Ave Marías)
9.- Por la intercesión de San
Miguel y el Coro Celestial de los Ángeles, que Dios Nuestro Señor nos
conceda la gracia de ser protegidos por ellos durante esta vida mortal y
que nos guíen a la Gloria Eterna, Amén (Padre Nuestro y tres Ave Marías)
Ahora rezar un Padre Nuestro en
honor a los siguientes Ángeles:
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San Miguel
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San Gabriel
·
San Rafael
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El Ángel de la Guarda
<<Oración final>>
Oh, Glorioso Príncipe San
Miguel, Jefe Principal de la Milicia Celestial, Guardián fidelísimo de
las almas, Vencedor eficaz de los espíritus rebeldes; fiel servidor en
el Palacio del Rey Divino, sois nuestro admirable Guía y Conductor. Vos
que brilláis con excelente resplandor y con virtud sobrehumana,
libradnos de todo mal. Con plena confianza recurrimos a vos. Asistidnos
con vuestra afable protección para que seamos más y más fieles al
servicio de Dios, todos los días de nuestra vida.
Rogad por nosotros, Oh, Glorioso
San Miguel, Príncipe de la Iglesia de Jesucristo para que seamos dignos
de alcanzar sus promesas.
Omnipotente y Eterno Dios, os
adoramos y bendecimos. En Vuestra maravillosa bondad y con el
misericordioso deseo de salvar las almas del género humano, habéis
escogido al Glorioso Arcángel San Miguel como Príncipe de Vuestra
Iglesia. Humildemente Os suplicamos, Padre Celestial, que nos libréis
de nuestros enemigos. En la hora de la muerte, no permitáis que ningún
espíritu maligno se nos acerque para perjudicar nuestras almas. Oh,
Dios y Señor Nuestro, guiadnos por medio de este mismo Arcángel.
Enviadle que nos conduzca a la Presencia de Vuestra Excelsa y Divina
Majestad. Os lo pedimos por los méritos de Jesucristo, Nuestro Señor,
Amén.
(Con aprobación eclesiástica)
Por el
auxilio de los ángeles
¡Oh!, Augusta Reina del Cielo y
Soberana de los ángeles! A vos que habéis recibido de Dios el poder y
la misión de aplastar la cabeza de Satanás, os pedimos humildemente
que enviéis las legiones celestiales para que bajo vuestras órdenes
persigan a los demonios, los combatan por todas partes, repriman su
audacia y los arrojen en el abismo.
¿Quién como Dios? ¡Oh!,
Santos ángeles y arcángeles, defendednos y guardadnos!
¡Oh, buena y tierna Madre! ¡Vos seréis siempre nuestro amor y nuestra
esperanza! ¡Oh, Divina Madre! ¡Enviad los santos ángeles para
defendernos y rechazar lejos de nosotros al cruel enemigo! ¡Santos ángeles
y arcángeles defendednos y guardadnos!
Amén. |